Como una de las pocas obras en ese idioma que itinera por el mundo, se presta para uno que otro desacato: en una presentación en Chicago, Fyodor Chaliapin, asumiendo que nadie entendería, improvisó como respuesta a su sirviente en medio del canto «saca la botella de whiskey; esta ópera ya casi termina ». Músorgski compuso Boris Godunov, una de las óperas rusas de mayor prestancia internacional que no pertenece a Tchaikovsky.