Finalmente el 6 de febrero, 7 meses después de jugar su último partido (Wimbledon 2012), vuelve a las pistas en el torneo chileno de Viña del Mar (siendo este su primer torneo en Sudamérica desde 2005) sobre tierra batida y como primer sembrado. Este fue su primer título en ocho meses, el 51 de su carrera y el 37.º en tierra batida. Para sorpresa de muchos, se cuentan dos anécdotas como ejemplo: cuando se hizo la prueba en Costa de Marfil la respuesta más usual no fue mortalidad infantil, pandemias, analfabetismo, corrupción o el estado lamentable de las infraestructuras; sino «calcetines y botas» porque su selección nacional no contaba con suficientes calcetines y botas para jugar el Mundial de Fútbol.