La celebración de la XVIII Copa Mundial propició una serie de eventos culturales, aprovechando la importante plataforma mediática que aportaba el torneo, en Alemania como fuera del país, principalmente a través del Goethe-Institut, que realizó exposiciones de la historia del fútbol en 127 países. En un torneo de su escuela se organizó un partido en el que se iban a escoger a los mejores jugadores para el Independiente Medellín; René era el goleador del equipo, pero se lesionó el portero y en su lugar lo pusieron a él, volviéndose desde entonces el dueño indiscutible del pórtico.